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RESERVAS
NATURALES DE LA
PROVINCIA DEL CHACO
RESERVA
PROVINCIAL ISLA DEL CERRITO
La Isla del Cerrito, ubicada a 53 Km de Resistencia,
en la confluencia de los ríos Paraná
y Paraguay, posee 12.000 Ha de reserva de flora
y fauna autóctonas.
Fue sede de la Guerra de la Triple Alianza a mediados
del siglo XIX y capital de la provincia del Chaco.
La vegetación es típica del monte
chaqueño. Su gran riqueza piscícola
lo hacen un lugar excepcional para la pesca del
dorado, surubí, corvina y manduré.
La isla dispone de camping y albergues con todas
los servicios necesarios. Se llega desde Resistencia
mediante una línea de colectivos.
RESERVA PROVINCIAL FUERTE
ESPERANZA
Está ubicada a 436 Km de Resistencia, a
160 m sobre el nivel del mar y ocupa una superficie
de 28.447 Ha, en el departamento General Güemes.
Se llega desde Juan José Castelli, por
camino de tierra.
Comprendida dentro de la región semiárida
del clima subtropical con estación seca,
alcanza en verano una temperatura media máxima
de 30,2 grados centígrados y una máxima
absoluta de 45,7 grados centígrados; en
invierno la temperatura media mínima es
de 14,5 grados centígrados. El promedio
de precipitaciones anuales es de 600/700 mm.
Tiene las rocas madres más antiguas del
Chaco, sedimentos llamados infracuartarios.
Pertenece al área geomorfológica
impenetrable. Extensa llanura interfluvial fósil,
plano inclinado puesto en evidencia por los antiguos
cauces con rumbo oeste-este.
Los suelos son de colores claros, pobres en materia
orgánica y en proceso de calcificación,
debido a las escasas lluvias.
La vegetación dominante es un bosque alto
muy abierto, con un denso estrato de arbustos.
La vegetación arbórea ocupa casi
la totalidad de la superficie, observándose
algunos claros en forma de bajos, donde el agua
se mantiene por más tiempo que en el resto
del área, y pequeñas abras con vegetación
más dispersa.
La composición del bosque está dada
por comunidades de quebracho santiagueño
y quebracho blanco, más la presencia en
forma consociada, por sectores, de palo santo;
completan esta formación, el itín
y el algarrobo. El soto-bosque está conformado
por arbustales muy espinosos.
La poca densidad poblacional favorece la radicación
de una variada fauna silvestre, propia de la región,
compuesta por guazuncho, puma, yaguareté,
tatú carreta, tatú mataco, gato
onza, gato montés, tortuga terrestre, conejo
de palo, comadreja, iguana colorada; perdiz copetona,
chuña pata negra, charata,
urraca, cardenal, tijereta, hornero, paloma picuí,
carpintero real, cuervo negro, halcón plomizo,
garganchillo, paloma mediana, paloma torcaza,
carancho, cotorra, loro hablador; musurana, lampalagua,
yarará, cascabel, coral y falsa yarará.
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