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PARQUE
NACIONAL NAHUEL HUAPI
La
generosa donación de tierras efectuada por el
Perito Francisco Pascasio Moreno el 6 de Noviembre
de 1903, constituye el núcleo sobre el cual se
crea, en el año 1934, el Parque Nacional Nahuel
Huapi. Por su valor ecológico y paisajístico,
protege una extensa área representativa de la
región andina del norte de la Patagonia. Se encuentra
ubicado en el sudoeste de la Provincia de Neuquen
y noroeste de la Provincia de Río Negro y abarca
una superficie de 705.000 hectáreas.
El Parque resguarda muestras de tres unidades
naturales: altoandino, bosque andino-patagónico
(incluyendo sectores de selva valdiviana), y estepa
patagónica.
Por encima de los 1.600 m sobre el nivel del mar
se desarrolla la naturaleza altoandina cuya vegetación
es rala y está compuesta por pequeñas hierbas
adaptadas a la rigurosidad del frío, la nieve
y el viento.
Las partes bajas de las montañas y los valles
de este Parque están cubiertos en gran parte por
extensos bosques andino-patagónicos. Los integran,
según la altura, distintos árboles tales como
lengas, coihues y ñires. En primavera se destacan
plantas nativas como el notro, de vistosas flores
rojas, la mutisia, de flores anaranjadas, la virreina,
con flores lilas, y el amancay, que tapiza el
sotobosque con sus flores amarillas.
En la zona de Puerto Blest, donde las precipitaciones
son de aproximadamente 4.000 mm anuales, se desarrolla
la selva valdiviana, con especies vegetales propias
como el ciprés de las guaitecas, los maniú macho
y hembra y el fuinque.
Son numerosos los lagos esparcidos entre los bosques.
El más destacable es el Nahuel Huapi, cuya superficie
es de 560 km2 y su profundidad de hasta 454 metros.
Otros lagos son el Traful, el Gutiérrez, el Mascardi
y el Guillelmo. Las orillas de estos lagos y ríos
se encuentran pobladas de especies vegetales de
lugares húmedos como los arrayanes y pataguas.
En los acantilados de algunas islas del Lago Nahuel
Huapi existe una población de cormorán imperial,
hecho curioso ya que se trata de una especie preferentemente
marina. Es frecuente también encontrar a la gaviota
cocinera siguiente las embarcaciones.
Una de las especies típicas de la fauna de la
región es el hullín. Se trata de una nutria nativa
que habita las costas de los lagos, lagunas, ríos
y arroyos.
Otra especie interesante es el tuco-tuco colonial.
Este es un roedor que vive en madrigueras subterráneas
cuya distribución natural está restringida al
Parque Nacional Nahuel Huapi.
Hacia el este de los bosques andino-patagónicos
se extiende una faja de transición con la estepa
patagónica. Allí se presenta un bosque abierto
de cipreses de la cordillera junto a radales,
ñires y maitenes. La especie descollante aquí
es el ciprés, cuya esbelta figura cónica se destaca.
Continuando hacia el este, la disminución de las
precipitaciones da paso a un paisaje de cañadones
y mesetas semiáridas, con neto predominio de la
estepa patagónica. Es el reino de pastos de tonos
amarillos y anaranjados.
Zorros, pumas y guanacos, junto aves rapaces como
el gavilán ceniciento y el halconcito colorado,
caracterizan la fauna de la estepa.
MODO DE ACCESO
A la ciudad de San Carlos de Bariloche, rodeada
por el Parque Nacional, se puede acceder desde
San Martín de los Andes por la Ruta Nacional N°
234 y la Ruta Nacional N° 231, vía de comunicación
conocida como Camino de los Siete Lagos. Otra
manera de acceder desde San Martín de los Andes
es por la Ruta Provincial N° 63.
Desde Neuquen se arriba a través de la Ruta Nacional
N° 237. Por el sur del Parque Nacional se accede
a San Carlos de Bariloche a través de la Ruta
Nacional N° 258.
Por vía aérea se puede arribar al aeropuerto de
San Carlos de Bariloche.
En el Parque se tiene acceso a Chile por dos pasos
fronterizos: uno terrestre por la Ruta Nacional
N° 231, Paso Puyehue; y otro lacustre, por el
Paso Pérez Rosales.
Dentro del área protegida encontramos numerosas
zonas de acampe libre y organizado, así como hoteles,
hosterías y cabañas.
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