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MONUMENTOS NATURALES
DE LA PROVINCIA DE MISIONES
Lobo
Gargantilla
Se
trata de la nutria más grande del mundo. Conocido
también como "lobo grande de río"
o "nutria gigante". Se han registrado ejemplares
de hasta 2,40 mts. de largo y un peso mayor a los 25
kg.. Es un animal fuerte y musculoso.
Frecuenta
ríos y arroyos con "correderas", saltos
y remansos, que se encuentren flanqueados por una densa
vegetación selvática y numerosas islas.
De
hábitos diurnos, integra grupos de hasta nueve
individuos que, al devenir la época de reproducción
se separan en parejas.
Las
camadas constan de tres crías que nacen en cuevas
muy profundas excavadas en las barrancas de la costa
y entre la vegetación.
Se
alimenta de principalmente de peces, completa su alimentación
con aves acuáticas, pequeños mamíferos
y tortugas.
Harpía
El
águila más poderosa de la provincia, con
un largo de 70 cm. en el macho y 90 cm. en la hembra
y una envergadura de casi 2 mts.
Habita
en selvas tropicales y subtropicales especialmente en
sectores serranos o accidentados. Domina el dosel arbóreo
superior donde se dedica a la captura de diversas presas
con la ayuda de sus afiladas garras y su potente pico.
Figuran en su dieta mamíferos como las comadrejas,
monos, tamanduás y coatíes entre otros.
Si bien su alimento lo obtiene en lo alto de los árboles,
ocasionalmente lo hace en el piso de la selva.
Es
una cazadora solitaria, y considerada uno de los superpredadores
más destacados de la selva junto al yaguareté.
Por
sus hábitos requiere de vastos territorios de
caza con abundantes presas y sitios tranquilos para
su nidificación.
Oso
hormiguero
Es
uno de los animales más curioso de América,
conocido también como "Tamanduá guazú",
"Yurumi', "Oso hormiguero bandera", "Oso
hormiguero grande".
Su
cuerpo es robusto y alargado, de pelaje duro y largo
en su cola. Frecuenta áreas abiertas con pajonales,
zonas boscosa y la selva misionera.
Para
alimentarse se vale de su hocico sin dientes. Tiene
una lengua larga de unos 60 cm. Su dieta se basa principalmente
de hormigas y termitas, también de abejas y coleópteros.
Abre
los termiteros con sus potentes garras, que a la vez
le sirven como elementos defensivos. Sus hábitos
son nocturnos. Tiene un andar lento debido a su conformación
corporal. Las hembras alumbran una sola cría
por parto luego de 190 días de gestación.
Chorao
Habita
la selva paranaense en el estrato arbóreo, especialmente
en los bosques de Pino Paraná.
Se
alimenta de frutos silvestres. Se desplaza en bandadas
no muy numerosas o parejas, especialmente en los meses
de verano, concentrándose en el invierno en la
zona donde crece el Pino Paraná.
Se
reproduce en la primavera. Ubica su nido en tronco de
árboles a una altura entre los 10 y 15 mts.,
donde deposita 2 ó 3 huevos.
La
destrucción de la selva y la casi desaparición
de los bosques de Pino Paraná, lo sitúan
en una posición desfavorable para su supervivencia.
Maracaná
afeitado
Especie
misionera que debe ser considerada en peligro ya que
su número declinó seriamente durante el
presente siglo. Todos los visitantes de Iguazú
a principios del siglo XX no dejaron de observarlo.
La especie era vista diariamente en las inmediaciones
de las Cataratas del Iguazú en 1959, pero en
la década del ´70 ya no había datos.
En 1980 se lo fotografió accidentalmente en vuelo
en el bajo Urugua-í, registro que se constituye
en el último que se conoce en el país,
pero que a la vez nos permite alentar alguna esperanza
de que aún subsista en bajo número.
Pato
serrucho
El
largo y dentado pico presenta un elevado número
de "dientes" -origen de su nombre común.
Se
restringe a arroyos selváticos de aguas transparentes
y límpidas flanqueados por bosquecillos marginales
de mataojos y sarandíes, donde no exista presencia
humana permanente.
Es
el único representante de este singular género
en Sudamérica. Ha sido citado en nuestro país
solo para los ríos y arroyos afluentes del Alto
Paraná en la provincia de Misiones. Se trata
de un animal sumamente tímido y desconfiado.
Habita arroyos de aguas transparentes con abundante
vegetación costera con correderas, donde nada
y bucea sin dificultad.
En
el invierno (época de cría de la especie)
se alimenta de pequeños peces (mojarras, morenas,
anguilas), insectos acuáticos y moluscos que
capturan sin dificultad. Es muy raro y escaso.
Zorro
pitoco
Cánido
silvestre con aspecto de perro, de cola muy corta. El
nombre de "zorro pitoco" está vinculado
a su condición de rabón y tiene precisamente
ese sentido el vocablo portugués "pitoco".
Habita
en selvas de tipo paranaense, cerca del agua en zonas
poco modificadas. En el país es conocido solo
por cuatro ejemplares capturados en la baja cuenca del
arroyo Urugua-í.
Es
el único cánido sudamericano de hábitos
gregarios, y se reúne en sus cacerías
en grupos de cinco a diez o más individuos. De
hábitos mayormente diurnos o crepusculares y
se retira al llegar la oscuridad a alguna cueva o "toca".
Son
buenos corredores, de gran resistencia. Sus presas habituales
son el "acutí o "cutía",
la "paca", también captura tapetíes,
tatúes, roedores y pájaros y hasta crías
de venados.
Anta
o Tapir
Es
un animal de gran porte, de hasta 2,54 metros de largo.
Su peso oscila entre los 220 y 300 kg.
El
hocico alargado le es muy útil ya que es sumamente
móvil, lo que le permite desenvolverse en la
selva y obtener su alimento que son toda clase de vegetales
(hojas, brotes, ramas tiernas, hierbas, frutas, etc.)
y algunos vertebrados menores o invertebrados.
Se
puede reproducir en cualquier época del año.
La gestación es de aproximadamente 14 meses y
nace una cría por camada, excepcionalmente dos.
El recién nacido presenta un pelaje rayado y
manchado lo que permite confundirse entre la espesura
de la vegetación.
Es
un buen nadador y le gusta bajar en las noches a beber
agua o refrescarse en los arroyos, como también
mascar el barro salitroso de las costas.
Carayá
rojo
Es
un mono robusto con cola larga y prensil. No existen
diferencias entre macho y hembra, aunque si entre juveniles.
Esta
especie esta asociada a las selvas del oriente misionero,
especialmente en terrenos altos y serranos y muy frecuentemente
en bosques de Pino Paraná. Son sociales y gritones,
pudiendo escucharse sus voces a 3 km. de distancia.
Desarrolla
su mayor actividad en el crepúsculo. Su dieta
se basa en hojas y frutos, como la "canela"
el "higuerón", el "pindó",
el "ambay", entre otros. Después de
unos seis meses de gestación la hembra da a luz
a una sola cría, la cual es acarreada hasta cumplir
el año de vida.
Muy
raro y local en la provincia.
Yaguareté
Este
felino es el más grande de América, pudiendo
llegar los machos a medir 2,50 metros, de largo total
y un peso de 140 kg.
Constituye
todo un símbolo de la selva misionera. De hábitos
sigilosos y solitarios, se desplaza por todos los ambientes:
selva, pajonales, orilla de ríos y arroyos. Precisa
amplios territorios de caza, superponiéndose
el de un macho al de 2 ó 3 hembras. Es muy caminador,
pudiendo recorrer hasta 11 km. diarios.
Dan
a luz una o dos crías, cada dos años.
Se comporta en la selva como un predador nocturno. Sus
presas más comunes son: pecaríes de collar,
coatíes, venados, antas, carpinchos, yacarés,
osos meleros, monos, pacas, peces, etc.
Lamentablemente
se ve acorralado por el avance del hombre, reflejando
el drama de la destrucción de nuestro ambiente
natural.
Pino
Paraná
Es
un imponente coloso de la selva misionera y uno de los
más bellos, especialmente cuando alcanza su plena
madurez y desarrolla su inmensa copa aparasolada. Árbol
de follaje perenne que alcanza los 40 mts. de altura,
con un diámetro de 1,50 mts. Especie longeva
con ejemplares que pasan los 300 años.
Sus
frutos sirven de alimento a numerosas especies animales,
y entre sus ramas encuentran refugio y hábitat.
Palo
rosa
Este
soberbio árbol es el que alcanza mayor talla
en la selva misionera, con ejemplares de 42 mts. de
altura y 1,60 mts. de diámetro. La copa presenta
forma y espesor variables y está sostenida por
un número relativamente escaso de gruesas ramas
tortuosas que se van dividiendo más y más.
Esta característica y la de su elevada talla,
permiten identificar con facilidad a este coloso.
Su
distribución en la Argentina se limita sólo
a la provincia de Misiones, donde es muy local.
La
extinción de las especies representa algo más
que la pérdida de nuestra biodiversidad, pues
la magia del paisaje, el misterio y el encanto de nuestra
selva se irán con ellas
lamentablemente
para siempre.
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