MÁS CERCA DE LA
LUNA...MÁS LEJOS DE NOSOTROS.
Hace
mucho, mucho tiempo, en un país lejano
había un pequeño pueblo, donde todo
era paz y tranquilidad. Una noche tibia de verano,
un vecino caminaba por la plaza central del pueblo,
disfrutando de esa hermosa noche donde todo tenía
un color especial era como si estuviesen bañados
de plata; eso le gusto mucho y muy pronto se dio
cuenta que se debía a la luna. Estaba tan
radiante que invitaba a mirarla fascinado.
Poco a poco la gente que paseaba por la plaza,
comenzó a juntarse y todos coincidían
en lo hermoso del paisaje lunar.
Estaban mirando hacia arriba, cuando uno de ellos
dijo :-¡qué hermoso sería
poder llegar hasta la luna !-.
Asintieron y dentro suyo cada uno pensaba en la
forma de llegar tan alto ...
Nuevamente, mientras todos miraban hacia arriba
alguien hablo y dijo :-¿Porqué no
construimos una torre entre todos para llegar
a ella ?.
Primero todos callaron, luego todos murmuraron
y finalmente todos asintieron.
Al otro día, muy temprano, comenzaron el
trabajo; algunos traían ladrillos otros
herramientas y así, juntos comenzaron la
difícil tarea.
Día a día la torre crecía,
ladrillo a ladrillo; piso a piso.
Todo marchaba bien, todos trabajaban codo a codo
sin importar cuanto costara.
Un día un grupo de vecinos, de los primeros
seguros, se sintieron un poco cansados y decidieron
no ir a trabajar a la torre.
Al otro día volvieron y observaron lo que
el resto había realizado y criticaron en
la manera que lo habían hecho.
A los demás no le gusto mucho y muy pronto
comenzaron los desacuerdos, luego fueron discusiones
y muy pronto se pelearon, no solo de palabra,
sino físicamente.
Dicen que justo Dios los estaba observando y se
asombro que de un proyecto tan lindo se hubiese
llegado a algo tan feo.
No le gusto que se pelearan y penso en alguna
manera de castigarlos y que les dejara alguna
lección. Despues de mucho pensar hizo lo
siguiente: a cada grupo del pueblo le dio un idioma
distinto; a algunos francés a otros inglés
y muchos otros idiomas más.
Desde ese día no solo no hablaron el mismo
idioma sino que le costo mucho más ponerse
de acuerdo.
Y todos se dieron cuenta que es mucho más
fácil llegar a concretar algo en común
estando juntos, trabajando codo a codo.
Y mucha veces, cuesta un poco más o es
demasiado tarde cuando dejamos pasar el tiempo.
PROFESOR ANDRES MUÑOZ
CORDOBA, SEPTIEMBRE DE 2001 |